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El equilibrio a través de la alimentación

Sentido común, ciencia y filosofía oriental. Olga Cuevas

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EDUCACIÓN POSTOBLIGATORIA

EDUCACIÓN POSTOBLIGATORIA La FP como salida para universitarios Los ciclos formativos atraen a nuevos perfiles de estudiantes que huyen del paro u optan por cambiar de profesión   Àlvar Rex, fotografiado en el taller de embarcaciones (Àlex Garcia) CARINA FARRERAS, Barcelona 10/11/2017 La Comisión Europea advirtió ayer a España que debe hacer más esfuerzos por promocionar la formación profesional (FP) ya que las cifras registradas en nuestro país quedan lejos de las europeas. En cambio, hay muchos más universitarios y muchos más jóvenes que ni estudian ni trabajan. La matriculación en ciclos medios o superiores de la FP ha experimentado una tendencia al alza. En Barcelona, por ejemplo, se han matriculado este año a un curso de FP más de 34.400 estudiantes, lo que significa un aumento del 50% respecto a la década anterior, según el Anuario de la formación profesional de Barcelona, recientemente publicado, y que analiza el sector en la ciudad. “La oferta de los estudios es amplia y atractiva, y la inserción laboral es muy alta, ya que el 47% trabaja a los seis meses de obtener el título”, indica el comisionado de Educación en Barcelona, Miquel Àngel Essomba. Según el anuario, los estudiantes son más mayores en edad y entran por vías de acceso que no son la ESO, como la universidad, el paro, la reinserción laboral o la pura afición. También hay más mujeres que en generaciones anteriores que optan por esta formación. Elisabeth García, Àlvar Rex, Marina Blasco y Mario de la Cruz son ejemplos de estudiantes que han traspasado esas puertas inusuales de acceso a la FP. La oferta de los estudios es amplia y atractiva, y la inserción laboral es muy alta, ya que el 47% trabaja a los seis meses de obtener el título” MIQUEL ÀNGEL ESSOMBA Comisionado de Educación en Barcelona Elisabeth García (28 años) recogió el título de Derecho de la Universitat de Barcelona en junio del 2013 y acto seguido se matriculó en el ciclo superior de Integración Social de Formación Social para empezar en septiembre. Ahora trabaja en la Cruz Roja como orientadora laboral. García explica esta inusual trayectoria: “Fui a la universidad porque tocaba, la verdad sea dicha. No me planteé otra opción. Me gustaba el tema de la justicia social y las leyes y me matriculé en Derecho en la UB, pero a lo largo de la carrera no me acabé de ver como abogada. Esto también le pasó a compañeros de facultad, pero ellos no quieren renunciar a ser abogados. Fui sincera conmigo misma”. Y se preguntó cómo seguir. ¿Otra carrera? ¿Un máster? “Tenía el ejemplo de mis amigas del instituto que forman parte de ese grupo de alumnos de la ESO que los profesores dicen que ‘no valen’ y a los que se les anima a no ir a la universidad”. Dos amigas en concreto estudiaron auxiliar de enfermería e integración social. “Tuvieron prácticas desde el minuto uno y les puso de inmediato en el terreno de su profesión”. García trabajó en un bufete de abogados y exploró los másters, pero intuyó que serían una continuación teórica de la carrera. “Tenía la experiencia del voluntariado en la Fundación Adsis, con la que colaboro desde los 15 años, y me apunté al ciclo de integradora social”. La clase –promoción de 2013-2015– estaba dividida a partes iguales entre alumnos de 18 y 19 años, y mayores de 25 años. “Cinco veníamos de la universidad, uno había trabajado toda su vida y estaba quemado en la empresa. Y un mujer de unos 45 años quería incorporarse al mercado laboral después de haber cuidado de sus hijos. García trabaja ahora, en la Cruz Roja, orientando a personas en paro. “Quién sabe si me servirá mi formación de abogada”. La Comisión Europea advirtió ayer a España que debe hacer más esfuerzos por promocionar la formación profesional Àlvar Rex (49 años). Siempre fue un manitas y un aficionado al mar. Es propietario de un llaüt amarrado en Sant Pere Pescador. Trabaja de bombero en el aeropuerto de El Prat con horarios de 24 horas y cuatro días de libranza que dedica a practicar deportes, formarse en distintas disciplinas y arreglar motores. “Me encanta trabajar con las manos”. El profesor del taller de fibra y pintura de barcos de la Casa del Mar le habló, al verlo tan entusiasmado, del ciclo de grado medio de mantenimiento de embarcaciones. “Me gustó la idea de aprender mecánica, electricidad, pintura... aprender un oficio que, cuando me jubile, podré continuar”. Estudia en el centro público Institut de Nàutica de Barcelona. Sus compañeros, a excepción de otro maduro como él, tienen 17 años. “No tendrán problema de encontrar trabajo porque hay mucha necesidad de buenos especialistas y aquí enseñan muy bien con paciencia”. En su caso, además de hacer prácticas en el puerto, está arreglando dos barcos que fueron regalados, en plena crisis económica, a un amigo suyo, fabricante de tablas de surf, con la idea de venderlos. “Hay que estar abierto a todas las posibilidades, pero en la medida de lo posible hay que hacer lo que a uno le gusta”. Rex ha ganado el premio Energía y Sostenibilidad que otorga la Fundación BCN Formación Profesional, por un proyecto de recogida de agua. Marina Blasco (21 años). Es la única chica en la clase de 24 alumnos del segundo curso del ciclo superior de Sistemas de Telecomunicaciones e Informáticos de la Escuela Industrial. “Siempre me ha gustado la tecnología. De pequeña jugaba con muñecas, pero también desmontaba juguetes para ver cómo funcionaban los mecanismos”. Asume su condición con naturalidad: “Podría haber más mujeres, pero es lo que hay”. Trabaja en una casa de reparación de dispositivos móviles. “El campo es muy amplio y hay mucha necesidad de técnicos. Es raro que no te ofrezcan trabajo mientras estudias”. Su idea es matricularse en Ingeniería Informática o Telecomunicaciones el próximo año. Mario de la Cruz Melo (24 años). Presentó la solicitud para matricularse en tercer curso de Arquitectura en Barcelona, después de haber estudiado en Perú. “Pero mi porfolio no era suficiente así que, recién aterrizado a la ciudad, busqué una ocupación que me gustara”. Estudia el ciclo de Diseño en fabricación mecánica y disfruta diseñando productos (una silla de ruedas cómoda y “estética”) y representando planos gráficos. “Ofrece muchas salidas y hay mucha oferta de trabajo aunque probablemente estudie Ingeniería Mecánica”. Copyright © * Confederació de Centres Autònoms d'Ensenyament de Catalunya. C./ Pau Clarís, 162, 2ª 2a. 08037 Barcelona Tlf: 93.215.30.11 e-mail: confederacio@acae.org

El Método Feldenkrais

Moshe FeldenkraisAutoconciencia a través del movimiento El método Feldenkrais lleva el nombre de quien lo creó, el Doctor Moshé Feldenkrais (1904-1984). Era doctor en Física, ingeniero y estudioso de las artes marciales. Colaboró en el Instituto Curie como asistente de F. Juliot-Curie (Premio Nobel de Física). Fue una persona muy activa tanto intelectualmente como físicamente, fue uno de los primeros cinturones negro de Yudo en Europa y jugaba regularmente a fútbol. Debido a la práctica intensa de estas actividades se lesionó varias veces. Con el tiempo y debido a estas lesiones no podía caminar con normalidad y necesitaba de la ayuda de un bastón. Una de sus rodillas tenía lesiones importantes. A partir de este momento Moshe Feldenkrais empieza a investigar con mayor profundidad sobre el movimiento, la organización neuromuscular del cuerpo, hábitos posturales, neurofisiología y psicología, con el propósito de volver a caminar sin dolor y ni ninguna ayuda. Tras aplicar en él mismo todo lo que iba descubriendo, consiguió volver a caminar con normalidad. Y es entonces cuando empieza a aplicar su método a otras personas. Muchas personas experimentaron los beneficios de su método. Tanto personas con limitaciones físicas, con dolor crónico o deficiencias neurológicas, como personas que sin ninguna limitación, ni patología buscaban mejorar y desarrollar mejor sus profesiones y actividades. Por ejemplo músicos, actores o atletas.
"El propósito del método es enseñar a la gente a ser consciente de cómo se mueve, cómo puede moverse y ampliar sus alternativas y bienestar”. Moshé Feldenkrais
Feldenkrais¿En qué consiste? A través de la práctica del Método Feldenkrais aprendemos a movernos de un modo más fácil, ágil y con mayor libertad. Nuestra manera de movernos es un reflejo de lo que pensamos, sentimos, emociones, y estilo de vida. El modo en el que nos movemos a lo largo del día puede provocar dolencias y puede contribuir a que el dolor se acabe instalando y se haga crónico. Hay muchos aspectos que influyen en como nos movemos: el desarrollo durante la infancia, traumatismos, aspectos de nuestra psique, las exigencias de actividades especializadas: como el deporte, tocar instrumentos musicales o profesión. Este método trabaja directamente sobre el sistema nervioso. Es una práctica sencilla, cómoda y agradable, que estimula al cerebro a discernir entre los movimientos que le son saludables y los que no. El Método Feldenkrais ofrece la posibilidad de:
  • Tomar conciencia del modo en que nos movemos.
  • Descubrir otras formas de movernos más óptimas y saludables.
  • Desprendernos de aquellos patrones y hábitos que son el motivo de nuestras dolencias, limitaciones, tensiones y rigideces.
El método Feldenkais se puede aplicar de dos modos diferenciados, sesiones individuales y en grupo: Las sesiones en grupo se basan en secuencia de movimientos, en las que se crean conexiones entre las distintas partes del cuerpo, que participan en una misma acción. Conexiones que son necesarias para movernos con libertad, de un modo fácil, placentero y sin esfuerzos innecesarios. ¿Qué conseguimos practicando Feldenkrais? 
  • Mejorar: la calidad de vida, vitalidad, bienestar físico y emocional.
  • Mejorar la calidad de nuestros movimientos.
  • Alivio de tensiones crónicas y dolor.
  • Mejorar la postura y coordinación
  • Ganar flexibilidad.
  • Reducir la actividad muscular innecesaria.
  • Abandonar aquellos hábitos que son el foco de origen de dolencias y molestias y sustituirlos por otros de mayor calidad.
  • Reducir el stress.
"Hacer lo imposible, posible. Lo posible, fácil. Y lo fácil, elegante". Moshé Feldenkrais
Laura Illanes, Fisioterapeuta, Reflexóloga podal y profesora del Método Feldenkrais