La espirulina (Spirulina maxima) es una microalga de color verde azulado que se desarrolla, como su nombre sugiere, en forma de espiral. Crece espontáneamente en los lagos de agua salada de las zonas cálidas de África, Asia y América aunque debido a su amplia demanda ha empezado a cultivarse también en Europa.

Desintoxicante y fortaESPIRULINAlecedora
El intenso color de la espirulina se debe a las altas cantidades de dos pigmentos presentes en esta pequeña alga: la clorofila y la ficocianina.

La clorofila es el componente de las plantas donde se lleva a cabo la fotosíntesis y la formación de nutrientes a través de la energía de la luz solar. En el organismo humano la clorofila estimula la hematopoyesis y el desarrollo de la flora intestinal saprofita, aporta oxigeno a la sangre, tiene una elevada acción desintoxicante y fortalece el sistema inmunológico. Además contiene una cantidad importante de magnesio, mineral fundamental para favorecer una correcta absorción del calcio, estimular la síntesis del colágeno y regular la actividad neuromuscular. Gracias al efecto quelante del magnesio, la espirulina ayuda a mantener limpias las arterias por lo que es muy utilizada en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares como la arterioesclerosis.

La ficocianina, el otro pigmento de color azulado, tiene efectos antioxidantes y antiinflamatorios e interviene en la formación de neurotransmisores mejorando la actividad cerebral.

Además del magnesio, la espirulina es rica en otros minerales y oligoelementos que nutren la sangre y fortalecen los tejidos: calcio, fósforo, hierro, manganeso, cromo, zinc, germanio y cobre. Un aporte extra de estos micronutrientes está especialmente indicado en situaciones o etapas especiales: estrés, debilidad, convalecencia, crecimiento, geriatría y anemia, entre otras. En este último caso, la espirulina es aconsejable también por su aporte de vitamina B12, generalmente ausente en productos de origen vegetal. Otras vitaminas que contiene en cantidad son la E y los betacarotenos, precursores de la vitamina A, antioxidantes naturales.

Proteínas y lípidos de alta calidad
Las proteínas del alga espirulina, alrededor de un 70% de su composición total, son de excelente calidad porque aportan los ocho aminoácidos esenciales y nueve no esenciales por lo que se utiliza como complemento en dietas vegetarianas y de deportistas. Asimismo son de alta biodisponibilidad por ser de fácil digestión y absorción.

La espirulina se emplea también en el tratamiento de enfermedades degenerativas e inflamatorias por ser una fuente directa de ácido gama-linolénico, fundamental para la producción de PG1, prostaglandinas con efecto antiinflamatorio, anticancerígeno y protector del sistema cardiovascular. Las PG1 además mejoran los problemas prostáticos y hepáticos, tienen efecto hipotensor, alivian el síndrome premenstrual y contrarrestan la inflamación cutánea y articular en casos eczemas, psoriasis, urticaria y artritis. También regulan la función nerviosa y son de mucha utilidad en casos de retrasos en el desarrollo cerebral y nervioso.

Dosis y precauciones
La espirulina se puede comprar en herbolarios y tiendas de dietética en forma de comprimidos o en polvo. Se recomienda tomar un máximo de 6 comprimidos diarios (2 antes de cada comida). En caso de que la espirulina sea en polvo, se puede añadir una cucharada sopera a un zumo de fruta en el desayuno. Este producto no presenta efectos secundarios si se toma en la dosis adecuada. Sin embargo, al tomar una dosis superior a la recomendada, podrían aparecer síntomas como sed, estreñimiento, dolor de cabeza, muscular o de estómago.

La espirulina contiene el aminoácido fenilalanina, por lo tanto las personas que padecen fenilcetonuria deben evitar su uso. No hay información suficiente sobre la seguridad de esta alga durante el embarazo o la lactancia.
Carlotta Bernardini, Dietista, Naturópata y terapeuta de Flores de Bach
Artículo publicado en la Revista Integral